La situación del país exhibe a diario dificultades y el impacto en el Real Estate se observa al momento de tomar decisiones. Pero como explica Flavio Galli, fundador y CEO del Grupo Tueroc, donde existen oportunidades, surgen negocios. Hay sectores que se esfuerzan para poner en marcha este mercado con enormes posibilidades que no siempre se logran concretar. Considera importante el trabajo entre lo público y lo privado, así como la necesidad de buscar caminos que abran la puerta a nuevas ideas y propuestas posibles en diferentes zonas de la ciudad.
¿Qué está sucediendo con los terrenos?
Lo que ocurre en estos días no es nuevo, es así en los últimos 20 años. Son etapas que pegan fuerte a todas las industrias y a los emprendedores sin distinción de tamaño ni rubro. La diferencia consiste en que en los últimos 10 años estos ciclos tormentosos se producen cada vez con más frecuencia. Desde luego, que el tema económico-financiero de una empresa puede causar mayor o menor daño. Aun así, en particular, las operaciones lanzadas se terminan de consolidar y las búsquedas no se detienen. Aunque nada se asegura en este contexto y, menos aún pensando en la incertidumbre tan cercana que genera un potencial cambio de Gobierno. Esto no hará variar los valores de la tierra, sino como siempre podrán modificarse las condiciones de compra-venta, es decir más plazo, más m2, pero difícilmente los valores bajen o se modifiquen. Sí implica ser más cauteloso, pero si hay oportunidad, habrá negocio. Nuestra industria se mantiene como el mejor resguardo de capital y generadora de trabajo genuino, a pesar de que cambian las reglas de juego y leyes cada vez más.

¿Cuáles son a tu criterio las zonas más buscadas?
Desde hace unos años en nuestro caso y luego más aún de la pandemia, se generó un efecto que consiste en que los residentes de los barrios han rediseñado el paisaje urbano. Nos hemos enfocado en áreas que puedan rápidamente adaptarse a las necesidades de quienes transitan o puedan habitar esas zonas. Hoy el modelo urbano camina hacia donde los residentes tienen más propiedad de las calles. Y por suerte son muchos los barrios dentro de Capital, que es nuestra zona de influencia, donde se notan estos cambios. Nos encanta observar lo que están haciendo varios desarrolladores en diferentes sectores de CABA, y la transformación urbana que ocurre a través del trabajo que están ejecutando. Actualmente nos focalizamos en Palermo y Barrio Norte/Recoleta. También en Parque Patricios y Distrito Tecnológico, donde hemos puesto en marcha el primer edificio de usos mixtos de la zona, aprobado con exenciones impositivas donde alojaremos 110 cocheras, un gimnasio de más de 1.000 m2, oficinas y 75 unidades de vivienda.
¿Hay espacios para un fuerte crecimiento? ¿Te parece que hay trabas?
El crecimiento será moderado y dependerá de cada desarrollador tal como ocurre en los últimos 12 años. Si se logra seguridad para el inversor y se generan mecanismos para incentivar la demanda, nuestra industria podría generar fuentes de trabajo que tanto se reclama en los últimos 20 años.
¿Cuáles son las novedades que imaginas en estos tiempos?
Las zonas más relucientes y que aún no se han terminado de explotar son las cercanas a los viaductos. Esos serán los grandes cambios que se avecinan y seguramente serán un antes y un después. Generarán grandes corrientes migratorias, ya que las personas son la escala de la Ciudad, y estos espacios se convertirán en lugares de encuentro. En este sentido se puede resaltar un gran trabajo entre lo público y lo privado.

¿Qué se construye actualmente?
Hoy en día se desarrollan edificios de gran escala, estilo casa. También con una mezcla de usos, multifuncionalidad y flexibilidad, comodidad y seguridad e integración al tejido urbano.
¿Hacia dónde va el mercado?
Se está trabajando desde la CEDU y esta tarea implica aportar una mirada renovada a la identidad de la Ciudad. Justamente las zonas hoy más que nunca son el resultado de las causas y consecuencias locales. Por esa razón hoy debemos estar más que nunca en mejorar la calidad de vida de las personas y fortalecer la conciencia e identidad local. Es necesario trabajar muy fuertemente entre lo público y lo privado. En nuestro caso se trata de mejorar las prácticas en cada proceso del desarrollo de un activo del Real Estate. Otro de los temas para lograr una ciudad más amigable y en defensa del medio ambiente, es necesario considerar cómo se logra desde el lugar que ocupamos, crecer e incorporar conceptos para disminuir el daño ambiental en forma gradual. También desalentar el uso de los autos y a la vez fomentar la actividad responsable del micro-transporte, creando conciencia vial y generando muchas más áreas de infraestructura.
¿Cuáles son tus expectativas y cómo inciden en el sector general?
Nuestras expectativas siempre son altas; este año cumplimos 30 años. Aunque lamentablemente siempre nos desenvolvemos en un mercado con más esperanzas que certezas. Sin embargo, a pesar de los inconvenientes trabajamos nuevamente con los desafíos que nos obliga enfrentar nuestro país. Por un lado, llevando tranquilidad a nuestros inversores, proveedores y equipos de trabajo, y por otro, cómo afrontar responsablemente los compromisos que tenemos por delante.