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Expectativas del sector inmobiliario tras el nuevo Gobierno argentino

Todo ha cambiado a partir de la llegada del nuevo Presidente del país. Resulta en este comienzo muy difícil de imaginar con relación a todo lo que será necesario modificar con la esperanza de que esas decisiones ayudarán a lograr lo que todos esperan, un fuerte crecimiento en todos los ámbitos de la vida cotidiana. […]

Expectativas del sector inmobiliario tras el nuevo Gobierno argentino

Todo ha cambiado a partir de la llegada del nuevo Presidente del país. Resulta en este comienzo muy difícil de imaginar con relación a todo lo que será necesario modificar con la esperanza de que esas decisiones ayudarán a lograr lo que todos esperan, un fuerte crecimiento en todos los ámbitos de la vida cotidiana. Con relación al sector inmobiliario, las expectativas se mantienen y más aún si se ponen en marcha todo lo que exige este rubro de enorme importancia en la ciudad y desde luego el país en su conjunto. El camino recién ha dado algunos pasos, pero quedan muchas definiciones por delante. Y como explica Toribio Achával, presidente de la firma Toribio Achával Propiedades, “necesitamos ser un país más confiable y estable con leyes claras y que se cumplan.  Eso generará lo que necesitamos: créditos a largo plazo, un mercado de alquileres sano y previsible con oferta y demanda”.

¿Cómo ha sido este año para vos?
Durante estos meses en las propiedades usadas, el precio ayudó a tomar decisiones. Los valores han sido más bien bajos, por lo que se mantienen en un momento apropiado para la compra. La demanda se manifestó de manera sostenida.

¿Cuáles son las novedades que se incluyeron en esta oportunidad? 
Mucha gente del interior ha tomado la decisión de comprar en Buenos Aires, y han preferido departamentos de mayor superficie. Si bien hay mucha oferta, comienza a escasear lo bueno y bien ubicado. Hoy, la gente toma consciencia que el mercado está barato y que en un futuro valdrá más.

¿Qué cambios observas de la gente en cuanto a las búsquedas? 
Por un lado, las decisiones son más definidas de parte del cliente. Por otro lado, la búsqueda apunta a inmuebles de mayor jerarquía que en otro momento.

¿Quién compra y vende en estos días?
Mucha gente vende porque se va del país. Otros para bajar los gastos operativos. Los que compran son generalmente los padres para los hijos. Además, la gente tiene conciencia que no se puede estar más bajo en los precios y eso define la decisión.

La construcción avanza en muchas zonas. ¿Se venden esas obras a largo plazo? ¿O llevará tiempo hasta que la gente pueda adquirir su casa?
La forma de pago en cuotas y la ilusión de comprar algo intangible (que no se ve todavía) continúa vigente en el mercado. Sigue funcionando comprar en cuotas el terreno, para tener la casita propia con jardín y el perro: el concepto de familia feliz.

¿Qué sucede con los valores? ¿Han subido mucho respecto al año pasado? 
Lo bueno, con calidad de construcción, ubicación, amenities en la zona y algo de intercambio en el edificio, (lugares comunes de trabajo, parrilla y lugar para comer, pileta), aumentó hasta un 15 %.

¿Cuál es el precio de una unidad de dos o tres ambientes en estos días?
Los departamentos de dos ambientes a estrenar, en buen lugar con amenities y  cochera se calcula en USD 160.000 a 170. 000.  Las mismas condiciones para una unidad de tres ambientes, alcanza entre U$S 200.000 a 210.000. Las usadas se calculan entre USD 130.000 a 140.000 para uno de dos ambientes y de USD 160.000 a 170.000, de 3 ambientes.

Estamos en un momento clave respecto del nuevo Presidente. ¿Y cómo puede impactar en en el rubro inmobiliario?
Se acrecentó la oportunidad de compra.  Los precios van a subir.

Con tu experiencia en el rubro además de tu conocimiento como arquitecto que conoce muy bien el Real Estate aquí y afuera. ¿Qué es posible generar para crear alternativas que logren profundos cambios como ocurre en otros países?
Necesitamos ser un país más confiable y estable con leyes claras y que se cumplan.  Eso generará lo que necesitamos: créditos a largo plazo, un mercado de alquileres sano y previsible con oferta y demanda.  Un cambio hacia una visión a largo plazo es fundamental ya que el cortoplacismo no nos deja invertir ni prestar, para que sucedan las inversiones inmobiliarias.